Dónde se corta el dato
El código viene en la caja. Los sistemas del hospital no lo leen.
La mayoría de los medicamentos, insumos y dispositivos médicos ya llega con su GTIN, y muchos con un GS1 DataMatrix o un GS1-128 que trae el lote y el vencimiento. El atraso está en el software de quien recibe: pocos sistemas de salud saben leer esos códigos.
Por eso el lote se digita a mano, se reemplaza por un código interno o no se registra. Y cuando el producto llega al paciente, la ficha clínica anota qué se administró, pero casi nunca de qué lote venía.
Trazario une esos dos tramos. Lee el código GS1 en la bodega y en la farmacia, y entrega el mismo dato a la ficha clínica con HL7 FHIR.